Formación judicial europea

La cooperación transfronteriza (tanto en asuntos civiles como penales) ha puesto de manifiesto que los actos y mecanismos jurídicos a escala europea podrían aplicarse de forma más eficaz en beneficio de los ciudadanos europeos si se lograra: una mayor comprensión y confianza mutua entre los profesionales del Derecho de los distintos países de la UE; un mayor conocimiento de la legislación y los instrumentos de cooperación de la UE; y una interpretación más coherente de la legislación de la UE (para garantizar su correcta aplicación en los casos de ámbito nacional). La formación judicial europea supone la instrucción de los profesionales del Derecho en aspectos sustantivos y procedimentales relacionados con la legislación de la UE y una ampliación de sus conocimientos y una mayor toma de conciencia sobre los sistemas judiciales nacionales de otros Estados miembros. Aunque se da prioridad a jueces y fiscales en su calidad de responsables de la observancia del Derecho de la Unión, la formación judicial europea es también fundamental para otros profesionales del Derecho, como por ejemplo el personal de las oficinas judiciales, los abogados, los agentes judiciales, los notarios y los mediadores. Todos los profesionales del Derecho deben adquirir competencias que les permitan aplicar el marco legislativo europeo. La comprensión y la confianza mutuas también son esenciales para garantizar un entorno jurídico seguro que defienda los derechos de los particulares y las empresas de forma clara y coherente.